Nunca! Nunca más.

El Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia (Ley de la Nación N° 25.633/2002) es el día en el que se conmemora en Argentina a las víctimas de la última dictadura militar EL 24 DE MARZO DE 1976 hasta 10 de diciembre del 1983

El objetivo es:

1. construir colectivamente una jornada de reflexión y análisis crítico de la historia reciente y se comprendan los alcances de las graves consecuencias económicas, psicológicas, sociales y políticas de la última dictadura militar.

2. comprometerse activamente en la defensa de la vigencia de los derechos y las garantías establecidos por la Constitución Nacional, y del régimen político democrático.

Todos los tribunales que se levantaron después de la 2da guerra Mundial enseñaron que los hombres en armas (las fuerzas armadas en este caso) tienen responsabilidades primero como seres humanos, aún en situación límite de conflictos con respecto a la legalidad del poder establecido y aún si se trató de la implementación de un régimen ilegal invocando alguna “obediencia debida”, cuando sobre todo se llevaron a cabo asesinatos, torturas y degradación de seres humanos.

Entre los años en que duró esta dictadura, más de 30 mil personas fueron desaparecidas, se perpetraron un centenar de secuestros, privaciones ilegítimas de libertad, torturas en centros clandestinos de detención, apropiación de recién nacidos y exilios forzados de miles de argentinos. En fin, se vivió un clima generalizado de temor y barbarie.

Los años que transcurrieron bajo la dictadura de las Fuerzas Armadas estuvieron signados por una constante violación de los derechos humanos, crímenes de lesa humanidad y un terrorismo de Estado que funcionó para el gobierno militar de facto como médula y ánimo social del Estado argentino.

Esta modalidad de gobierno de facto y su respectivo modus operandi, a su vez formaban parte de un plan mayor conocido como Plan Cóndor, el cual ya operaba en toda Latinoamérica y funcionaba como coordinación entre las distintas dictaduras que en esos años se habían instaurado en otros países del Cono Sur, entre ellos Chile, Paraguay, Uruguay y Brasil.

La vigencia de los derechos y garantía constitucionales.

¿Qué pasa con el juego hipócrita de los gobiernos en el manejo de los derechos humanos?

Las violaciones a los DDHH han aumentado en aquel período y aún están condicionadas por esa contradicción histórica y social. Basta con ver mínimamente las agencias informativas, leer los diarios y la TV para darse cuenta, recientemente: secuestro de niños/as; Incendios (o atentados) en la Patagonia; la violación y ultraje a mujeres indígenas en Formosa; la exposición de bolsas mortuorias frente a la casa de gobierno; los femicidios y la discriminación de géneros en los medios de difusión hegemónicos; el mercantilismo de la salud en general y la comercialización de las vacunas en particular; etc. Y se podría seguir con la lista y ni qué hablar de la Justicia, pero no es el caso enumerar sino más bien ilustrar y preguntar ¡que hace con esto las instituciones gubernamentales del poder?

En todas partes el capital está atentando contra la concepción universal e igualitaria de los DDHH. Y más en nuestro país desbastado desde la dictadura militar y los malos gobiernos que le han seguido el juego a la derecha, han extorsionado y agravado las condiciones con el afanado discurso de la economía libre de mercado, comprometiendo nuestra economía en reducción de exportaciones y producción, quedando a merced de las amenazas que, al no seguir sus recetas, se comprometerá el “orden social”, cumpliendo así con los designios planteado en el Nuevo Orden mundial.

Las condiciones de opresión de la dictadura militar que ha ejercido sobre otros seres humanos, han establecido en la Argentina el poder de: apropiarse del todo social y no les basto con el encadenamiento del cuerpo, sino que le ha sido necesario llegar más lejos, apropiarse de toda Libertad y de todo sentido, que es apropiarse de su subjetividad, convirtiéndose en una fuerza irregular, en una banda armada fuera de la ley. El lema fue “las ideas peligrosas o sospechosas” deben ser aisladas, encerradas y destruidas como si se trataren de gérmenes contaminantes.

Para los y las Humanistas es necesaria una redefinición primariamente del Ser Humano y no basta con decir “es un animal social” porque otros animales también los son, y sería incompleto definirlo como fabricante de objetos, poseedor de lenguaje, etc.

Para el Humanismo “el hombre es el ser histórico, cuyo modo de acción social transforma su propia naturaleza”, cómo así también ve necesario redefinir el rol de las Fuerzas Armadas.

Así las contradicciones sociales es producto de la violencia ejercida por aquellas, cuando una parte se apropia del todo social, y se manifiesta como despojo de la intencionalidad de otros, por cierto, de sus libertades, como acción de sumergir a los conjuntos humanos (que piensan distinto) en un mundo naturalizado.

En una sociedad no violenta, su correcta resolución está en función de la vida humana en relación a su existencia y progreso, y no solamente reducida al trabajo, su remuneración y asistencia que suelen ser emanadas del ámbito político, sino de la libertad de conciencia y el Progreso Humano.

Agradecemos a la Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, su enorme contribución para que el NUNCA MAS se haya instaurado en Argentina y su metodología de acción haya sido un ejemplo de la No Violencia Activa.

“Nada por encima del ser humano y ningún ser humano por debajo de otro“.

SILO

Secretaría de Posicionamiento Ideológico y de Derechos Humanos
Equipo de Coordinación Nacional
Partido Humanista